Monedas de peseta más valiosas: guía definitiva para coleccionistas

Moneda de 100 pesetas española de 1966, peseta clásica de gran valor numismático para coleccionistas

La peseta circuló durante más de 130 años en España. Nació por decreto del Gobierno Provisional en octubre de 1868 y desapareció el 1 de enero de 2002, cuando el euro la reemplazó definitivamente. En ese siglo y medio de historia se acuñaron millones de piezas de todo tipo: algunas de cobre ordinario que hoy valen lo que pesan, y otras de plata u oro que en subasta alcanzan cifras que sorprenden hasta a los coleccionistas más experimentados.

Esta guía no es una lista de titulares sensacionalistas. Es un análisis honesto, elaborado desde el conocimiento numismático e histórico, para que puedas identificar qué monedas de peseta realmente tienen valor, por qué lo tienen y cuánto se ha pagado por ellas en subastas reales.

Qué hace valiosa a una moneda de peseta

Antes de entrar en los casos concretos, conviene entender la lógica del mercado numismático. Tres factores determinan el valor de cualquier moneda:

Escasez: Una moneda acuñada en pocos ejemplares vale más que una producida en millones de copias, aunque sea más antigua. La rareza es el factor más decisivo.

Conservación: El estado de la pieza lo cambia todo. Una moneda en grado MS-65 (sin circular, prácticamente perfecta) puede valer diez veces más que el mismo ejemplar en grado VF (muy circulado). Los coleccionistas serios utilizan escalas de gradación internacionales como la Sheldon Scale.

Demanda histórica: Algunas monedas despiertan más interés que otras por su contexto histórico, su diseño o los personajes que representan. Los reinados de Alfonso XIII y la II República, por ejemplo, generan colecciones muy activas.

Con estos tres criterios en mente, repasemos las piezas más cotizadas.

Las monedas de peseta más valiosas

1. La peseta de 1869 — el año cero de la peseta

La peseta nació oficialmente en 1868, pero las primeras acuñaciones con diseño definitivo son de 1869. Estas primeras pesetas de plata, acuñadas durante el Gobierno Provisional tras la Revolución Gloriosa, representan el origen mismo de la moneda española moderna.

Los ejemplares de 1869 en buena conservación alcanzan precios de entre 300 y 2.000 euros dependiendo del estado. Los más raros, con errores de cuño o variantes de estrellas poco comunes, pueden superar esa cifra en subastas especializadas.

2. El duro de plata de 1869 (5 pesetas)

Si las pesetas de 1869 son valiosas, los duros de ese mismo año son directamente legendarios. La serie de 5 pesetas de 1869 es posiblemente la más buscada por los coleccionistas españoles, principalmente porque algunas variantes no llegaron a circular nunca.

Los ejemplares más cotizados de esta serie han alcanzado hasta 40.000 euros en subasta. No son monedas que vayas a encontrar en el cajón del abuelo, pero si aparece un duro de plata del siglo XIX en buen estado, merece atención inmediata.

3. El duro de Alfonso XIII de 1895 — el rey niño

Acuñada en Madrid durante el reinado de Alfonso XIII siendo aún un niño, esta moneda de 5 pesetas presenta en el anverso el busto infantil del rey rodeado por la leyenda «Por la Gracia de Dios – 1895 – Alfonso XIII». Es una pieza de producción muy limitada que ha batido récords en subasta.

En 2021 se vendió un ejemplar por 75.000 euros en la casa Áureo & Calicó. En 2023, la casa Heritage alcanzó los 82.763 euros por otro ejemplar. Es una de las monedas de peseta más caras de la historia reciente del coleccionismo español.

4. Las 100 pesetas de 1870 del Gobierno Provisional

Las 100 pesetas de 1870 pertenecen al Gobierno Provisional, no a la Primera República, que comenzó en 1873. Es una pieza de oro de ley 900, con un peso aproximado de 32,25 g, catalogada como una de las grandes rarezas del sistema de la peseta. Cualquier valoración debe identificar el ejemplar, su procedencia, el grado y la adjudicación concreta; no es comparable con las 100 pesetas circulantes del siglo XX.

Fabricada en oro, con un diámetro de 36 milímetros y un peso de 32,25 gramos, presenta en el anverso una representación de la soberanía nacional y en el reverso el escudo monárquico de la época. Su rareza extrema y su contexto histórico —los convulsos años de la Primera República— la convierten en una pieza única.

5. La peseta Benlliure de 1946-48

El escultor valenciano Mariano Benlliure diseñó en 1946 una peseta de Franco con una factura artística excepcional. Los ejemplares con estrellas 19-48 son los más buscados dentro de esta serie, con precios de mercado que rondan entre 2.000 y 3.000 euros en buen estado.

Es quizás la moneda de la época franquista más valorada por los coleccionistas, tanto por su calidad artística como por su tiraje relativamente limitado.

6. Las 5 pesetas de 1949 con estrella 52

Las monedas de 5 pesetas acuñadas en 1949 pero con estrellas que indican el año real de acuñación (1952) son una rareza muy buscada. Los duros acuñados en 1952 pueden valer actualmente entre 12.000 y 20.000 euros dependiendo del estado de conservación, según datos que maneja el sector numismático español.

7. Monedas conmemorativas y de exposición

Fuera del circuito habitual, algunas emisiones conmemorativas tienen un valor muy superior a su valor facial. Por ejemplo, las pesetas de 1987 acuñadas con motivo de la III Exposición Nacional de Numismática (marcadas como E-87) valen alrededor de 45 euros. Las 100 pesetas de 1983 y las 50 pesetas de 1984 con marcas especiales también cotizan por encima de su valor nominal.

Cómo identificar si tu moneda tiene valor

Si tienes monedas de peseta en casa y quieres saber si alguna merece atención, sigue estos pasos:

Paso 1 — Identifica el año y el valor facial. Lee claramente el año de acuñación y las estrellas. Las estrellas pequeñas que flanquean la fecha en muchas pesetas indican el año real de fabricación, que puede ser distinto al grabado en la moneda.

Paso 2 — Evalúa el estado de conservación. Una moneda muy desgastada, limpiada con productos abrasivos o con golpes pierde entre el 80 y el 95% de su valor numismático. Nunca limpies una moneda antigua.

Paso 3 — Consulta catálogos especializados. El catálogo Cayon y los recursos de Coleccionistas de Monedas son referencias fiables para el mercado español. Los precios de venta en eBay son orientativos pero no siempre representan el valor real de subasta.

Paso 4 — Acude a un experto o subasta especializada. Para piezas que puedan tener valor real, las casas de subastas como Áureo & Calicó o Herrero son el canal más transparente y seguro.

Una advertencia necesaria

El mercado de monedas de peseta está lleno de información exagerada. Titulares como «esta moneda de 1 peseta vale 50.000 euros» circulan constantemente en internet, pero casi siempre se refieren a casos excepcionales de piezas en estado perfecto, variantes rarísimas o errores de acuñación que prácticamente no existen fuera de colecciones privadas o museos.

La inmensa mayoría de las pesetas guardadas en cajones domésticos tienen un valor sentimental alto y un valor numismático modesto. Eso no las hace menos interesantes desde el punto de vista histórico, pero es importante tener expectativas realistas antes de acudir a un tasador.

Lo que sí es cierto es que algunas piezas extraordinarias existen, y el conocimiento es la mejor herramienta para reconocerlas.

Conclusión

La peseta es una moneda con una historia apasionante que atraviesa 130 años de España: desde la Revolución Gloriosa hasta la entrada en el euro, pasando por la Restauración, la II República, la Guerra Civil y el franquismo. Cada época dejó su huella en el metal.

Si te interesa profundizar en la numismática española, el siguiente paso es familiarizarte con los catálogos de referencia y, si puedes, asistir a alguna subasta especializada. Ver en directo cómo se valoran y pujan estas piezas es la mejor educación posible para cualquier coleccionista.

¿Tienes alguna moneda de peseta y no sabes si tiene valor? Déjame tu pregunta en los comentarios con el año y el valor facial y te ayudo a orientarte.

Publicado el 15 de mayo de 2026 · Última revisión: 24 de julio de 2026. Si detectas un error documental, consulta nuestra política de correcciones.