El Gobierno Provisional de Euzkadi, constituido en octubre de 1936 al amparo del Estatuto de Autonomía aprobado por las Cortes de la República, acuñó su propia moneda durante la guerra civil para paliar la falta de metálico en el territorio que controlaba. Fueron dos valores, una y dos pesetas, en níquel, acuñados en Bruselas en 1937 y con la fecha en el anverso. Circularon apenas unos meses: la caída de Bilbao en junio de 1937 dejó las emisiones sin territorio, y las autoridades franquistas las retiraron.
Son monedas abundantes, porque se acuñó mucho y circuló poco, y por eso siguen siendo baratas en grados medios; sin circular, con todo su brillo, ya es otra cosa. Su interés es histórico más que económico: son, junto con las emisiones locales de los consejos municipales, la moneda de guerra de la España republicana del norte. La ficha de la 2 pesetas de 1937 recoge peso, diámetro, tirada y precio orientativo con fuente. Las monedas del bando republicano en general están en la serie de la Segunda República.