Las pesetas del franquismo llevan décadas generando ese debate silencioso que no acaba nunca en los foros de numismática. Por un lado, gente que las compra por nostalgia o por precio accesible. Por otro, coleccionistas que saben —a veces muy bien— cuáles son las piezas que realmente mueven mercado. Y en medio de los dos, montones de herederos que abren un cajón, encuentran una bolsa de pesetas viejas y se preguntan si acaban de tocar el gordo.
La respuesta corta: la mayoría no valen mucho. Pero algunas sí. Y la diferencia entre una peseta de Franco que vale 5 euros y otra que vale 500 no siempre está donde la gente cree. No es solo el año. No es solo la conservación. Hay factores concretos que el coleccionista experimentado aprende a ver de un vistazo, y que aquí vamos a desgranar con ejemplos reales.

La clave que nadie explica: qué significan las estrellas en las pesetas
Si no conoces las estrellas de las pesetas españolas, estás leyendo el artículo correcto. Son esas pequeñas marcas en forma de estrella de seis puntas que aparecen a ambos lados del escudo en las monedas de la época. Tienen dos números —uno en cada estrella— y juntos indican el año real de fabricación, que no siempre coincide con el año que aparece grabado en la moneda.
¿Por qué el año de las estrellas es distinto al año grabado? Porque durante el franquismo se siguió usando la misma fecha oficial en los cuños durante varios años. Lo que cambiaba era el año de fabricación real, oculto en las estrellas. Esto significa que una moneda puede poner «1953» en el canto pero tener estrellas «61» —lo que indica que fue acuñada en 1961.
Y aquí está la trampa para novatos: los coleccionistas buscan las combinaciones de estrella que tuvieron tiradas pequeñas, no el año grabado. Una 5 pesetas de 1949 con estrella *54 puede valer lo mismo que una moneda corriente. Pero esa misma moneda con estrella *52 puede multiplicar su precio por diez. El mercado conoce estas raridades y las cotiza en consecuencia.
Las pesetas del franquismo que realmente valen dinero
Vamos a lo concreto, que es lo que la mayoría viene a buscar.
50 céntimos de 1951. Esta moneda de aluminio con el águila franquista es, para muchos veteranos del coleccionismo español, la más infravalorada del régimen. En SC puede superar los 200 euros. En MBC anda por 30-50. El problema es encontrarla bien conservada: era una moneda de uso diario y circuló muchísimo.
1 peseta de 1947 (estrella *54). Aquí está una de las joyas. La peseta de 1947 con estrella 54 tiene una tirada muy limitada. En estado EBC puede andar entre 300 y 600 euros según la subasta. Si aparece en SC, el precio se va bastante más arriba. Ojo: hay que ver bien la estrella porque la diferencia entre el *54 y otras estrellas más comunes es enorme en precio.
5 pesetas de 1949 (estrella *50). La «gordita» con Franco. La estrella *50 es relativamente accesible pero en buen estado sube bien. Lo realmente interesante es la estrella *52, que es bastante más escasa. Una 5 pesetas 1949 *52 en EBC puede llegar a 400 euros sin problema.
25 pesetas de 1957 (varias estrellas). Las 25 pesetas de la época son grandes, pesadas y muy llamativas. La estrella *58 es la más buscada en este valor. En SC puede alcanzar los 150-300 euros. La mayoría de las que circularon están en estado pésimo, así que encontrar una bien conservada tiene su mérito.

El error que cometen casi todos al revisar pesetas heredadas
El error clásico es buscar primero el año grabado y luego mirar si es «raro». Mal método. El año grabado en muchas pesetas franquistas es casi irrelevante comparado con la estrella.
Segundo error frecuente: limpiarlas. Si tienes pesetas antiguas con pátina natural, no las toques. Una peseta de 1947 limpiada con agua y jabón puede perder el 60% de su valor de coleccionista de un plumazo. La pátina es parte de la historia, y los compradores serios lo saben. En el artículo sobre cómo limpiar monedas antiguas sin perder valor explicamos cuándo tiene sentido intervenir y cuándo es mejor no hacer nada.
Tercer error: pensar que las Series de la Casa de la Moneda vendidas en estuches son siempre valiosas. A veces sí. A veces son emisiones con tiradas altísimas vendidas precisamente como colección. Hay que mirar caso por caso.
Dónde vender pesetas franquistas y cómo no malvenderlas
Si tienes pesetas del franquismo y quieres venderlas, lo primero es identificarlas correctamente. Después, comparar precios en subastas recientes —Aureo & Calicó, Soler y Llach, Vico, o plataformas online como Catawiki o Delcampe tienen historial de precios consultable.
Evita a toda costa venderlas en lote a un precio fijo sin revisar cada pieza. Es el método que más dinero deja sobre la mesa. Hay herederos que han vendido lotes con piezas de 200 euros por 20 euros el lote porque no sabían lo que tenían.
Si no tienes seguridad, lleva las piezas a un numismático de confianza para una tasación. Mejor pagar 20 euros por saber que tienes algo valioso que malvender algo sin saberlo. Para saber cómo valorar monedas antiguas antes de ponerles precio, te recomendamos nuestra guía sobre monedas de peseta más valiosas, donde profundizamos en todo este mundo.
¿Vale la pena coleccionar pesetas del franquismo hoy?
Depende de lo que busques. Si buscas rentabilidad financiera pura, hay mercados más predecibles. Pero si buscas combinar historia española del siglo XX con coleccionismo accesible y un mercado activo donde las piezas raras tienen demanda real, las pesetas franquistas son una opción muy interesante.
Además, tienen una ventaja que pocas series tienen: son pesetas españolas. La conexión emocional existe. Mucha gente quiere tener las monedas que usaban sus abuelos, y eso sostiene el mercado incluso para piezas más comunes.
El consejo de quien lleva años en esto: empieza por hacerte con el catálogo especializado de pesetas (el Cayon-Clemente-Cayon es el de referencia en España), aprende a leer las estrellas, y empieza a mirar subastas antes de comprar nada. El conocimiento, en numismática, es siempre la mejor inversión.